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Más que récords: 10 datos que dejó Global Climate Highlights 2025

Por Yaritza Contreras

El informe Global Climate Highlights, elaborado por el Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S), entrega en su más reciente actualización una radiografía de cómo se comportó el clima global durante 2025. El documento analiza variables clave como la temperatura del aire y de la superficie del mar, el estrés térmico y la extensión del hielo marino en el Ártico y la Antártica, entre otros indicadores fundamentales.

A continuación, presentamos una selección de los datos más relevantes e impactantes que explican el calor extremo vivido en el planeta durante el último año.

2025 continúa el cambio hacia temperaturas globales más altas
Distribución de las anomalías diarias de la temperatura del aire en la superficie global (°C) de 1940 a 2025

1) 2025 fue el tercer año más cálido jamás registrado

Aunque fue levemente más fresco que 2023 y 2024, la temperatura media global alcanzó los 14,97 °C, una cifra que confirma que el planeta sigue operando en niveles de calor excepcionales. A lo largo del año se registraron temperaturas inusualmente altas tanto en el aire cercano a la superficie como en la superficie del mar, dos indicadores clave del calentamiento global.

Este escenario estuvo acompañado por una serie de eventos extremos, entre ellos inundaciones, olas de calor e incendios forestales en distintas regiones del mundo. A esto se suma el aumento sostenido de las concentraciones de gases de efecto invernadero, un factor central que continúa empujando al sistema climático hacia nuevos récords.

2) El planeta estuvo 1,47 °C más caliente que en la era preindustrial

En comparación con el período 1850–1900, el año 2025 se ubicó peligrosamente cerca del umbral fijado por el Acuerdo de París. Durante seis meses del año, la temperatura global mensual superó los 1,5 °C por encima del nivel preindustrial, una señal clara de alerta.

Este sobrepaso se concentró entre enero y abril, luego, nuevamente, en octubre y noviembre, cerrando una racha casi continua de 21 meses con temperaturas sobre los 1,5 °C, iniciada en julio de 2023. Julio de 2024 fue la única excepción dentro de este período.

3) El 91 % del planeta tuvo temperaturas superiores al promedio

En 2025, las temperaturas anuales del aire en superficie fueron más altas de lo normal en el 91% del planeta, es decir, casi en todo el mundo. Esta proporción fue la misma que en 2024, lo que confirma que el calor extremo ya no es un hecho aislado, sino una condición persistente.

Además, el 48% del planeta experimentó temperaturas muy superiores al promedio, ubicándose entre las más altas dentro de lo esperable para un año típico. En términos simples, esto significa que casi la mitad del mundo vivió un calor inusualmente intenso.

Por otro lado, en el 9% de la superficie terrestre, 2025 fue directamente el año más caluroso registrado desde que existen datos comparables, es decir, desde 1979. Aunque estas cifras fueron menores a las de 2024, los datos muestran que el calor extremo sigue afectando a una parte significativa del planeta.

4) Algunas regiones vivieron su año más caluroso en la historia

En 2025, amplias zonas del planeta registraron temperaturas muy por encima de lo habitual, especialmente en las regiones tropicales de América, grandes áreas de África, gran parte de Europa y Asia, además de Groenlandia y la Antártica.

En varios de estos territorios, el calor alcanzó niveles récord. Regiones como el oeste de Estados Unidos, el norte de Europa, Asia central, el este de China y sectores de Groenlandia y la Antártica vivieron el año más caluroso desde que existen registros.

En contraste, el este de Sudamérica, partes del sur y oeste de África, India, zonas del sudeste asiático y el extremo oriental de Rusia presentaron temperaturas más frías que el promedio, un patrón coherente con condiciones neutrales del El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) o con la presencia de La Niña.

5) Los océanos siguieron ardiendo, incluso sin El Niño

Durante 2025, la temperatura de la superficie del mar se mantuvo en niveles históricamente altos en casi todo el planeta, incluso en ausencia de un evento de El Niño, fenómeno que suele intensificar el calentamiento oceánico. El promedio anual alcanzó los 20,73°C, ubicándose como el tercer valor más alto jamás registrado y 0,38 °C por encima del promedio del período 1991–2020.

Lo más llamativo es que 2025 se convirtió en el año más cálido registrado bajo condiciones de La Niña, tanto para la temperatura del aire como para la del mar. Aunque algunas zonas del Pacífico tropical mostraron temperaturas cercanas o levemente inferiores a lo normal, la mayor parte de los océanos presentó aguas más cálidas de lo habitual.

Si bien la proporción de océanos con temperaturas récord fue menor que en 2024, casi el 9% de las aguas extrapolares alcanzó máximos históricos, con focos de calor especialmente intensos en el Pacífico occidental, sectores del Atlántico Norte, partes del océano Índico y el Mediterráneo occidental. Un recordatorio de que el calentamiento oceánico ya no depende solo de fenómenos puntuales, sino de una tendencia persistente y global.

6) Casi la mitad de los océanos estuvo mucho más caliente de lo normal

Durante 2025, el 42% de los océanos del planeta presentó temperaturas muy superiores a lo habitual, lo que confirma que el calentamiento del mar no es un fenómeno puntual, sino un proceso persistente y extendido a escala global.

Aunque esta proporción fue menor a la registrada en 2024, cuando casi el 60 % de los océanos alcanzó niveles extremos de calor, los datos muestran que grandes zonas del océano continúan acumulando temperaturas anormalmente altas. Un caso destacado fue el Pacífico Norte, donde se registraron valores récord, reforzando la tendencia de calentamiento sostenido observada en la última década.

7) El hielo marino del planeta alcanzó mínimos históricos

Durante 2025, el hielo marino del Ártico alcanzó su menor cobertura desde que existen registros satelitales, iniciados hace casi 50 años. El máximo anual, registrado en marzo, fue el más bajo de los 47 años de mediciones, una señal clara del impacto del calentamiento global en las regiones polares.

Aunque en algunos meses se observaron leves recuperaciones, la extensión del hielo se mantuvo muy por debajo de los valores normales y volvió a caer hacia fines de año. Este escenario se reflejó a escala planetaria: en febrero, la combinación de niveles excepcionalmente bajos de hielo en el Ártico y mínimos en la Antártica dejó al mundo con la menor cobertura global de hielo marino jamás observada.

8) El calor vino acompañado de eventos extremos

Durante 2025, las altas temperaturas se combinaron con una falta prolongada de precipitaciones en distintas regiones del mundo, afectando zonas de América del Norte y del Sur, el sur y este de África, el Mediterráneo, amplias áreas de Europa, Oriente Medio y parte del sudeste asiático.

Este escenario favoreció la aparición de olas de calor, sequías e incendios forestales de gran intensidad. De acuerdo con el Servicio de Monitoreo de la Atmósfera de Copernicus (CAMS), Europa y América del Norte estuvieron entre las regiones más golpeadas por los incendios durante el año.

En América del Norte, los incendios extremos persistieron especialmente en zonas boreales. Canadá registró su segundo nivel más alto de emisiones anuales por incendios; en tanto, Estados Unidos enfrentó un fuerte brote de incendios en California durante enero, alimentado por una combinación de abundante vegetación y condiciones excepcionalmente secas.

9) El calentamiento global se está acelerando

El aumento de la temperatura del planeta no solo continúa, sino que además avanza a un ritmo cada vez mayor. Desde fines de la década de 1970, la velocidad a la que se calienta la Tierra ha ido en aumento: pasó de 0,18 °C por década a 0,25 °C por década hacia fines de 2025.

En la práctica, esto significa que el clima actual ya ha alcanzado un calentamiento aproximado de 1,38 °C por encima del promedio del período 1850–1900. Es decir, el planeta no solo se calienta, sino que lo hace a un ritmo cada vez mayor, acercándose rápidamente a los límites definidos por la comunidad internacional.

¿En qué medida se desvían las temperaturas globales anuales de los promedios climatológicos en evolución?

10) El calor extremo ya no es una excepción, sino la nueva normalidad

Los datos de 2025 confirman que el calentamiento global dejó de manifestarse como episodios aislados para convertirse en un patrón persistente. Años consecutivos entre los más cálidos jamás registrados, océanos que mantienen temperaturas excepcionalmente altas incluso sin El Niño, y una pérdida sostenida del hielo marino muestran que el sistema climático está operando en un nuevo rango de calor.

Más que un récord puntual, 2025 se suma a una seguidilla de años extremos que evidencian un cambio estructural del clima. Un escenario que no solo incrementa la frecuencia de eventos extremos, sino que también reduce el margen de adaptación de ecosistemas y sociedades en todo el mundo.

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