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El legado energético del Gobierno de Gabriel Boric: programas, planes y tareas pendientes

Por Yaritza Contreras

Este miércoles 11 de marzo se realizó el cambio de mando presidencial, marcando el cierre del gobierno Gabriel Boric y el inicio de la administración de José Antonio Kast. En este contexto, revisar el estado de avance de distintas políticas públicas resulta clave para comprender los desafíos que heredará el nuevo gobierno.

Por ello, en Uno Punto Cinco realizamos un seguimiento a diversas iniciativas impulsadas por el Ministerio de Energía durante los últimos años, destacando algunos de los programas, estrategias y medidas más relevantes de la cartera.

1. “Mi calor, mi hogar”

En el marco de la línea de subsidios para Acondicionamiento Térmico de Viviendas, el programa “Mi calor, mi hogar” busca mejorar el confort térmico en viviendas sociales, reducir los costos de calefacción y avanzar hacia hogares más sustentables. Las familias beneficiadas son seleccionadas por sus respectivos municipios, priorizando hogares liderados por adultas mayores o jefaturas monoparentales, de acuerdo con el Registro Social de Hogares (RSH).

La meta inicial del programa del Ministerio de Energía junto a la Agencia de Sostenibilidad Energética era implementar aislación térmica en 20 mil viviendas y condominios sociales. Sin embargo, durante 2024 la iniciativa se incorporó a las acciones del Plan de Reconstrucción del Gobierno de Chile, tras los incendios ocurridos en febrero de 2023. En ese contexto, el programa buscó beneficiar a 300 viviendas en las regiones de Biobío, La Araucanía y Ñuble, con 100 intervenciones por región, priorizando las comunas más afectadas: Coelemu, Quillón, Quirihue, Ránquil y Ninhue.

Tras el cierre del programa, se confirmó que la Región de Ñuble alcanzó 128 hogares beneficiados, distribuidos en distintas comunas, con una inversión cercana a $2.100 millones. En el caso de la Región del Biobío, se destinaron $1.700 millones para la intervención de 100 viviendas. En agosto de 2025 se inauguraron las primeras 30, mientras que las 70 restantes quedaron priorizadas para su ejecución durante este año.

Finalmente, en la Región de La Araucanía las comunas beneficiadas fueron Galvarino y Lumaco. En octubre de 2025, 25 familias de Galvarino recibieron mejoras en sus viviendas, con una inversión cercana a $620 millones. Posteriormente, en febrero de 2026, se realizaron intervenciones en cerca de 10 viviendas de la población La Esperanza, en Lumaco, con una inversión superior a $253 millones.

Pese a estas intervenciones, el programa no alcanzó la meta inicial de implementar aislación térmica en 20 mil viviendas y condominios sociales. De acuerdo con los proyectos ejecutados en el marco del Plan de Reconstrucción, las intervenciones se concentraron principalmente en las regiones de Ñuble, Biobío y La Araucanía, sumando aproximadamente 190 viviendas ya intervenidas, mientras que otras permanecen en proceso de ejecución.

2. Gas a Precio Justo

El programa surgió a partir del informe “Estudio de Mercado del Gas”, publicado en 2021 por la Fiscalía Nacional Económica (FNE), el cual advirtió problemas de competencia y eficiencia en el mercado del gas licuado en Chile. A partir de este diagnóstico, en 2022 distintos alcaldes impulsaron una iniciativa orientada a reducir el precio del gas mediante la participación de la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) en su distribución.

En sus inicios, la propuesta contó con el respaldo del actual diputado Antonio Rivas, y posteriormente con el apoyo del entonces ministro Secretario General de la Presidencia, Giorgio Jackson, quien impulsó la iniciativa desde el gobierno bajo el nombre de “Gas a Precio Justo”.

El plan contemplaba la distribución de 100 mil cilindros de gas entre 2022 y 2023 a través de ENAP. Para ello se diseñó un plan piloto dirigido a tres mil familias, con la entrega de seis mil cilindros en las comunas de San Fernando, Chiguayante y Quintero. Buscaba reducir hasta en un 40 % el precio del gas, con la expectativa de que, al expandirse el programa, las empresas del mercado se vieran presionadas a disminuir sus precios.

Sin embargo, el piloto evidenció altos costos de producción. Según los antecedentes disponibles, cada cilindro alcanzó un costo cercano a $117 mil para el Estado, por lo que finalmente solo se distribuyeron 3.157 unidades, muy por debajo de los 100 mil cilindros comprometidos inicialmente.

En mayo de 2025, el entonces ministro de Energía Diego Pardow fue consultado sobre la situación. En esa instancia señaló que la restitución de más de $517 millones, ordenada por la Contraloría General de la República por los gastos asociados al inicio del plan piloto, sería abordada en la siguiente Ley de Presupuesto. No obstante, hasta ahora dicho traspaso aún no se ha concretado.

3. Escuelas Rurales

El programa Escuelas Rurales del Ministerio de Energía ejecutado por la Agencia de Sostenibilidad Energética (ASE) busca intervenir establecimientos educacionales ubicados en zonas rurales mediante la regularización de sus sistemas eléctricos. Su objetivo es mejorar el suministro energético y las condiciones de seguridad en 50 escuelas rurales y vulnerables del país.

En la Región de La Araucanía, en diciembre de 2025 se informó la intervención de 30 establecimientos educacionales, beneficiando a más de 750 estudiantes con mejoras en infraestructura eléctrica orientadas a prevenir riesgos asociados a fallas en el sistema, como posibles focos de incendio. En Ñuble, 23 establecimientos educacionales fueron beneficiados, con una inversión cercana a $650 millones, impactando a alrededor de 250 estudiantes.

Por su parte, en la Región del Biobío, en enero de 2026 se registraron intervenciones en dos establecimientos de la comuna de Antuco: la Escuela Básica Volcán Antuco, con un 70% de avance, y la Escuela Olga Ríos Pinochet, que alcanzó un 100% de ejecución. Ambos proyectos contemplaron una inversión cercana a $65 millones por establecimiento, destinada principalmente a la normalización del sistema eléctrico y a mejoras en seguridad y condiciones de operación.

Además, en la misma región se benefició la Escuela La Generala, en la comuna de Santa Juana, con una inversión cercana a $14 millones destinada a la implementación de un Sistema Solar Térmico para Agua Caliente Sanitaria. En total, las intervenciones descritas superan la meta inicial del programa llegando a 56 establecimientos.

4. Plan de Descarbonización

La elaboración del Plan de Descarbonización tuvo como objetivo dar continuidad al compromiso establecido en el primer Acuerdo de Retiro y/o Reconversión de Centrales a Carbón, suscrito entre empresas generadoras y el Gobierno en 2019.

El documento fue presentado en octubre de 2025, durante la X Semana de la Energía de la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE), como parte de la Agenda para un Segundo Tiempo de la Transición Energética.

Su desarrollo consideró la participación de diversos actores del sector, incluyendo un proceso de consulta pública en el que se recibieron más de 1.000 consultas y observaciones. Además, contó con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y tomó en cuenta recomendaciones regulatorias elaboradas por el Instituto de Sistemas Complejos para la Ingeniería (ISCI).

El propósito central del plan es establecer las condiciones necesarias para avanzar en el retiro o reconversión ordenada, segura y eficiente de las centrales a carbón. Para ello, el documento propone 28 medidas orientadas a acelerar la transición energética en Chile, organizadas en cuatro ejes principales: 

  1. Incentivos e inserción territorial para el desarrollo de proyectos energéticos
  2. Planificación estratégica para el desarrollo del sistema eléctrico
  3. Transmisión eléctrica como habilitante para la carbono neutralidad
  4. Sistema eléctrico seguro y flexible en un contexto altamente renovable
5. Centros Integrales de Biomasa (CIB)

Este programa  impulsados por el Ministerio de Energía y la Agencia de Sostenibilidad Energética corresponde a un fondo concursable destinado a cofinanciar proyectos de implementación que impulsen y fortalezcan las capacidades de producción de biocombustibles sólidos de madera (BCS) utilizados en calefacción residencial, como leña, pellet y briquetas. La iniciativa busca aumentar la oferta de estos combustibles y mejorar sus estándares de calidad.

El fondo contempla un cofinanciamiento de hasta $50 millones por proyecto. Entre sus metas se encontraba la implementación de al menos cuatro Centros Integrales de Biomasa (CIB) por región, entre O’Higgins y Aysén, además de alcanzar 500 sellos de calidad de leña a nivel nacional.

En la Región de Aysén, uno de los proyectos se desarrolló en Cochrane, donde en 2022 la A.G. Río Baker se adjudicó cerca de $59 millones para asistencia técnica y la construcción de dos galpones, un secador forzado de leña y maquinaria asociada. Posteriormente, en Coyhaique, el productor leñero Patricio Bus obtuvo financiamiento cercano a $70 millones en 2023 para la habilitación de un galpón de secado natural de leña, asistencia técnica y la adquisición de un cargador frontal.

Asimismo, en Valle Simpson, Coyhaique, se implementó el proyecto “Secador de leña cero emisiones y sistema fotovoltaico”, iniciado en 2024 y con proyección a alcanzar una producción de 7.200 m³st de leña seca al tercer año de funcionamiento con una inversión de $50 millones.

Mientras que, en la Región de Ñuble, uno de los proyectos adjudicados fue “Leña JMA”, que se convirtió en el primer Centro Integral de Biomasa (CIB) de la región. La iniciativa contó con una inversión cercana a $50 millones, destinada a la construcción de un galpón para almacenamiento y secado de leña, además de capacitación en gestión comercial.

Por su parte, en la Región del Biobío, en la comuna de Coronel, la empresa TROCKNNER implementó un proyecto vinculado a un Centro Integral de Biomasa, orientado a fortalecer la producción y el procesamiento de leña seca. No obstante, pese a estas iniciativas, el número de proyectos implementados se mantiene por debajo de la meta inicial del programa.

6. Estrategia de Adaptación a la Crisis Climática del Sector Energía

La Estrategia de Adaptación a la Crisis Climática del Sector Energía fue elaborada con el objetivo de contar con una hoja de ruta que oriente las transformaciones necesarias en el sector energético para anticipar, resistir, adaptarse y recuperarse de los efectos de la crisis climática.

En julio de 2024, el Ministerio de Energía, en conjunto con la Agencia Internacional de Energía (IEA), presentó el perfil de Chile titulado “Climate Resilience for Energy Transition”. El documento fue elaborado por la IEA y presentado a través de un webinar abierto a consulta pública.

La estrategia busca construir un horizonte común para fortalecer la resiliencia del sistema energético, promoviendo medidas costo-efectivas que permitan optimizar la operación del sistema, reducir costos a largo plazo y mejorar la competitividad frente a los desafíos del cambio climático.

El documento establece seis enfoques principales para orientar las acciones del sector: Enfoque regional y local, que promueve instrumentos de gestión territorial y mayor participación en la gestión energética; Enfoque técnico, orientado a fortalecer las capacidades del sistema para una descarbonización flexible, segura y costo-eficiente; Incentivos e instrumentos económicos, que buscan habilitar financiamiento para proyectos resilientes; Políticas y regulación, con un enfoque preventivo frente a los riesgos climáticos; Coordinación multinivel, para fortalecer los canales de comunicación entre distintos actores; y Empoderamiento, que promueve el cambio cultural y la educación energética para avanzar en resiliencia.

7. Plan Sectorial de Mitigación al Cambio Climático

La Ley N.º 21.455 de Marco de Cambio Climático (LMCC) fue publicada en junio de 2022, estableciendo el marco jurídico para que Chile alcance la carbono neutralidad y resiliencia climática a más tardar en 2050. En este contexto, el Plan Sectorial de Mitigación al Cambio Climático debía elaborarse dentro de los dos años posteriores a la promulgación de la normativa.

En ese marco, el 12 de diciembre de 2024 se elaboró el plan, dando cumplimiento a lo establecido en los artículos 8 y 9 de la ley, que mandatan la creación de los Planes Sectoriales de Mitigación y Adaptación (PSMA). Posteriormente, el documento fue ingresado a la Contraloría General de la República para su revisión.

El plan establece un horizonte de corto plazo con metas a 2030, alineadas con el Acuerdo de París a través de la Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC) de Chile, así como con el presupuesto sectorial de carbono definido para la presente década. Su enfoque se sustenta en cuatro pilares principales: reconversión productiva; infraestructura resiliente y habilitante; combustibles de transición; y financiamiento para la descarbonización.

Además, el documento contempla 15 acciones clave orientadas a avanzar en estos objetivos. Entre ellas se incluyen ajustes regulatorios para impulsar una electrificación costo-eficiente, el fortalecimiento del uso de combustibles renovables, la creación de instrumentos de financiamiento para proyectos de hidrógeno verde y nuevas tecnologías, el desarrollo de pilotos de soluciones basadas en la naturaleza en infraestructura energética crítica, y la implementación del Fondo de Acceso a la Energía (FAE) para pueblos indígenas.

8. Actualización del Mapa de Vulnerabilidad Energética

En línea con el objetivo de mejorar el acceso a energía térmica y eléctrica de calidad en zonas rurales o rezagadas, entre marzo de 2023 y junio de 2025 el Ministerio de Energía, a través de la División de Acceso y Desarrollo Social (DADS), actualizó el Mapa de Vulnerabilidad Energética, elaborado por primera vez en 2019.

Esta nueva versión busca visibilizar tanto los avances alcanzados como las brechas que aún persisten en materia de acceso a energía. Para ello se incorporaron los progresos de proyectos de electrificación ya ejecutados y en etapa de formulación, además de viviendas recientemente identificadas sin suministro eléctrico, con acceso parcial o ubicadas en campamentos.

Entre los resultados, se identificaron 28.971 viviendas sin acceso a energía eléctrica en el país, siendo la Región de La Araucanía la más afectada, con 5.019 casos. En cuanto a viviendas con suministro eléctrico parcial, el registro nacional alcanza 1.483 hogares, concentrándose la mayor cantidad en la Región de Tarapacá, con 409 viviendas en esta condición.

En conjunto, estas ocho iniciativas integran las 125 medidas impulsadas por el Ministerio de Energía durante el periodo, reflejando algunos de los principales esfuerzos del sector para avanzar en acceso, eficiencia y transición energética. Entre ellas se incluyen programas de acceso a energía, estrategias de planificación climática y políticas orientadas a la descarbonización del sistema energético.

Mientras algunas iniciativas lograron cumplir o incluso superar sus metas, otras registraron avances parciales o quedaron bajo los objetivos propuestos. Por lo que, en un contexto marcado por la urgencia de la crisis climática junto a la necesidad de acelerar la descarbonización, el desafío para la nueva administración será fortalecer estas políticas, dar continuidad a las estrategias en curso así como cerrar las brechas persistentes en materia de acceso y sostenibilidad.

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