A Carlos le llegaba una cuenta de electricidad que superaba los $100.000. Un dolor de cabeza mensual que iba a crecer aún más con las últimas alzas. Hoy esa misma boleta no solo disminuyó, sino que le llega con saldos a favor.
A más de 30 kilómetros de distancia, el cambio no se midió en pesos, sino en acceso y silencio. Rafael, habitante de un sector rural de la Región Metropolitana, dejó de depender de un generador para contar con electricidad.
Dos historias distintas, pero que, frente a los desafíos del sistema eléctrico, llegaron a la misma respuesta: generar su propia energía a través de paneles solares en sus casas.
Un cambio de paradigma
Instalar paneles solares en casa es una práctica de generación distribuida para autoconsumo, un modelo que rompe con la lógica tradicional de consumidores pasivos y permite a los hogares producir su propia electricidad a partir del sol.
En Chile, las personas pueden conectar sus sistemas a la red pública (net billing). Así, cuando producen más energía de la que necesitan, el excedente se inyecta a la red y se traduce en un descuento directo en la boleta.
Según el reporte de junio de la Comisión Nacional de Energía, Chile registraba 41.962 instalaciones residenciales bajo el régimen de Net Billing. Una cifra en aumento impulsada por la Ley de Generación Distribuida, vigente desde 2014, pero que sigue siendo marginal frente al enorme potencial solar del país. Según el Informe del Estado de los Techos Solares de Uno Punto Cinco, de todos los hogares chilenos aptos para esta tecnología, solo alrededor de un 1% la ha instalado.
Frente a un sistema eléctrico centralizado que suele golpear los bolsillos urbanos y mostrar su fragilidad en sectores rurales, diversos ciudadanos han decidido tomar la transición energética en sus propias manos.
A partir de diez entrevistas a usuarios de paneles solares, este artículo revela cómo el autoconsumo fotovoltaico transforma la vida de los hogares chilenos, al mismo tiempo que expone las barreras económicas y burocráticas que impiden que esta tecnología se masifique.
Motivaciones y desafíos ¿Vale la pena conectarse a la red?
La naturaleza de un sistema fotovoltaico residencial varía según las necesidades de cada hogar. Algunas personas, como Cristian, buscan desligarse del sistema eléctrico nacional para alcanzar la autonomía energética. Esto exige instalar paneles solares y baterías de almacenamiento que guarden la energía generada durante el día para consumirla en la noche o en horas de menor generación.
A este esquema, que funciona sin conexión a la red, se le conoce como off-grid (fuera de red), una solución atractiva para quienes sufren un suministro inestable, carecen de acceso a electricidad o prefieren no depender de la tarifa comercial.
Nosotros queríamos tener un espacio que no dependiera de nadie, por cualquier contingencia geopolítica, terremoto o desastre (...) era como un check que nosotros necesitábamos, el poder generar nuestra propia energía y no estar comprándola más aquí en Chile
Cristian Zeid, usuario rural de la comuna de Curicó.
Por otro lado, están quienes sí se conectan a la red (sistemas on-grid). Al integrarse al esquema de netbilling, pueden producir ahorros y ganancias a partir de qué tanto generan y consumen.
Ese es el caso de Juan Carlos, quien instaló paneles motivado por su convicción ambiental y el deseo de reducir su gasto eléctrico.
Nosotros en los meses de primavera-verano pagamos 700 pesos, o sea nada. Y en los meses de invierno te diría que es a partir de ahora (junio, julio, agosto), pago como un tercio de lo que pagaba antes
Juan Carlos Berliner, usuario urbano de la comuna de La Reina.
Ahora bien, también hay quienes se ubican en un punto intermedio entre estas dos alternativas. Están conectados a la red, pero cuentan con baterías de respaldo en caso de interrupciones del suministro. Ese es el caso de Jaime, quien, al producir más de lo que consume, no paga tarifa eléctrica y no se ve afectado por cortes.
Siempre he tratado de ser ahorrativo, de no gastar la plata injustamente, inútilmente. No tiene razón pagarle todos los meses 50, 60 mil pesos a la compañía si lo puedes hacer tú (...) yo siempre tuve la inquietud de poner paneles solares. Entonces llamé a la empresa que yo ya había visto y al final me hicieron unos presupuestos y yo los pedí con batería, para tener respaldo cuando a mí se me corta la luz
Jaime Álvarez, usuario urbano de la comuna de Peñaflor.
Por último, Mauricio representa otro segmento de los hogares con paneles, cuya principal motivación es contribuir a soluciones frente al cambio climático. Él y su familia ven a su sistema como un aporte para el planeta y para generar más consciencia en sus estudiantes.
Sentirte que estás aportando a la sustentabilidad del planeta, sobre todo a mis hijos, es un tema súper importante. Ellos se sienten bien con eso. Sienten que sus papás son bacanes. Y en segundo lugar , me interesa conocer los procesos, porque como yo trabajo con muchos alumnos, me gusta explicarles, y desde la práctica es mucho mejor
Mauricio Osses, usuario del sector urbano de la comuna de La Reina.
Ahorro, acceso y satisfacción personal
El beneficio más visible se ve en la cuenta de luz; sin embargo, la Ley de Net Billing en Chile no está pensada para que la gente gane dinero con sus paneles, sino para cubrir su propio consumo. Aun así, algunos usuarios instalan sistemas de mayor potencia de la que necesitan y llegan a fin de mes, incluso, con un saldo a favor.
El sistema me cubre el 100% del consumo, y como te digo, dos veces al año me pagan los excedentes, o sea, imagínate la alegría. Porque antes me llegaba una cuenta muy alta y me preguntaba ¿Qué está pasando? ¿Cómo podemos gastar tanto? es ridículo. Entonces, ahora que me llegue la cuenta en cero, siento que la hice
Carlos Córdova, usuario urbano de la comuna de Peñalolén
Ahora bien, para otros, el sistema no significó un ahorro o una ganancia, sino algo más básico: acceso. Hoy, según las cifras del Mapa de Vulnerabilidad Energética del Ministerio, más de 25 mil familias en Chile no cuentan con electricidad, y uno de los sectores donde esto ocurre es el que vive Jorge, quien dependía de un generador diésel antes de contar con sus paneles.
Un generador prendido todos los días empieza a joder... Para la gente que no tiene luz, es algo extraordinario tener este sistema. Además, no necesita nada, solamente limpiar los paneles. No hay motores, no hay ruido, no hay bencina
Jorge Pedredos, usuario del sector rural del Canelo en el Cajón del Maipo
Los beneficios van incluso más allá de la energía. En zonas rurales, la falta de luz también afecta el acceso al agua. Un estudio de 2025 del Centro de Derecho y Gestión de Aguas de la UC y la Fundación Amulén encontró que el 84,7% de las personas sin red de agua potable dependen de bombas eléctricas para extraerla de pozos. En esos sectores, los paneles no sólo aseguran el suministro eléctrico, sino también de agua potable. Scarlette, de Pichilemu, lo vive de cerca.
En estos sectores, si te quedas sin luz, te quedas sin agua. Ahí tenemos amigos que nos preguntan si podemos ayudarles a poner sistemas fotovoltaicos de respaldo o de emergencia
Scarlette Cabedo, usuaria rural de la comuna de Pichilemu.
Hay sensaciones que también son personales. Algunos de los entrevistados reconocieron elementos como la satisfacción, la plusvalía de sus hogares y nuevas conciencias respecto a sus consumos al generar su propia energía.
Me siento orgulloso, porque imagínate cuando fue el apagón grande por el temporal, ese que estuvieron varios días sin luz algunas personas de aquí del sector... Yo era el único que tenía luz, y los vecinos venían a cargar sus teléfonos. Eso yo lo percibo positivamente
Jaime Álvares, usuario urbano de la comuna de Peñaflor.
Hay un tema, que va más allá del consumo propio, que es la plusvalía que le da a la casa. La vivienda dquiere un valor distinto, vale más al tener un sistema de energía solar. Entonces, yo creo que tiene harta utilidad por varios lados
Juan Carlos Berliner, usuario urbano de la comuna de La Reina
Cambia la conciencia que uno tiene de los gastos porque ahora con los gráficos de la plataforma con la que viene el sistema, uno puede ver la curva de consumo del hogar. La idea no es estar pendiente todo el rato, pero te ayuda a optimizar el uso de la energía pese a que técnicamente ya no estamos derrochando, porque la energía solar es infinita, igual te hace más consciente de cómo se ocupa
Vicente, usuario rural de la comuna de Pirque.
Brechas, costos y barreras: lo que frena la masificación
Si instalar paneles tiene tantos beneficios, ¿por qué no es una práctica más común?
El costo inicial sigue siendo la barrera principal. A pesar de que los precios de los paneles han disminuido por la entrada de nuevas empresas y tecnologías al mercado, la inversión inicial sigue siendo elevada dependiendo del consumo del hogar, la cantidad y potencia de los paneles, y la decisión de contar o no con baterías.
En el caso de las personas entrevistadas, 9 de 10 financiaron su sistema mediante ahorros personales o créditos. La única excepción fue Rosanna, vecina de Tocopilla, quien junto a su familia fue beneficiaria del Programa Casa Solar de la Agencia de Sostenibilidad Energética, una iniciativa en la que familias con adultos mayores y personas con discapacidad acceden a sistemas fotovoltaicos de 1 kWp tras un copago único de $100.000. Este programa solo ha tenido dos versiones, lo que evidencia las acotadas instancias de cofinanciamiento estatal para este tipo de proyectos.
Rosanna considera que estas políticas deberían escalarse y movilizar a la clase política, ya que, al igual que ella, muchas otras familias agradecerían contar con apoyo público para acceder a energías más limpias.
Acá en el norte se puede. Yo siento que falta difundir estos mil paneles que están dentro de Tocopilla y que ojalá nos reunieran a esas personas y compartieramos nuestras experiencias. Si hubiera dinero y más voluntad política, podríamos seguir sumando más gente a esto
Rosanna Montero, usuaria urbana de la Comuna de Tocopilla
Además de los costos, hoy existen barreras de conocimiento que pueden limitar la adopción o dificultar el proceso de instalación. Elegir correctamente la cantidad de paneles, dónde ubicarlos o qué empresa contratar son decisiones que permiten evitar posibles errores de cálculo, instalaciones que no cumplan con las expectativas y estimar con precisión el monto real a invertir.
Yo siempre pregunto si te pidieron información o solamente te ofrecieron algo así como, ya, te ofrezco este kit que al final no termina siendo útil para tu consumo. Todo depende de qué es lo que estás buscando, qué quieres cubrir, qué es lo que quieres hacer tú con esta energía que vas a generar, y , siempre recomendándoles que sean instaladores que ojalá estén certificados
Scarlette Cabedo, usuaria rural de la comuna de Pichilemu.
Y, por otro lado, está el trámite. Conectar el sistema a la red implica coordinar con la distribuidora y con la SEC, un proceso que para los entrevistados tomó entre dos y cuatro meses.
Tenía los paneles instalados y seguía pagando los mismos números. El instalador me había dicho que iba a demorar hasta cuatro meses. No fue un proceso eficiente, pero era cosa de esperar con paciencia, porque quien me que me vendió el sistema, lo hizo todo. Si no hubiese sido así, no sé si lo recomendaría tanto.
Carlos Córdova, usuario urbano de la comuna de Peñalolén
Una potencial solución
A pesar de las brechas, los diez entrevistados coinciden en algo: esto es una práctica que debe extenderse a más hogares en el país.
Es una muy buena alternativa. Con el costo de la vida de ahora y con una energía eléctrica que sigue subiendo, más los problemas de dependencia , es muy buena opción
Rafael López, usuario rural de la comuna de Colina.
Encontré un crédito verde en el Banco Estado e hicimos la simulación. La cuota para la estimación que hicimos era incluso más barata que lo que pagamos por la luz mensual. Era conveniente, pero entiendo que tal vez no a todos les ocurre eso. De todas maneras sí recomendaría, por último, dimensionar un sistema sin batería que te permita bajar el consumo del día, y hacer netbilling
Vicente, usuario rural de la comuna de Pirque
Ahora bien, para transformar la energía solar residencial en algo masivo no solo basta con las buenas prácticas y recomendaciones, también se deben generar condiciones habilitantes. En ese sentido, Mauricio cierra con algo más urgente que una recomendación.
No es que lo recomiende, es que tenemos que hacerlo. Que aprendamos las personas, y al gobierno decirle, por favor, regule, para que la gente que lo hace no quede botada, y para que esto llegue a todos los niveles. No es una opción, es una cosa que viene, y mientras antes lo empecemos a adoptar, mejor
Mauricio Osses, usuario del sector urbano de la comuna de La Reina.





